Paraíso
Melia azedarach
Sus flores perfuman; el fruto, en cambio, huele a ajo cuando madura.
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Árbol traído de fuera que en la península no rebasa los quince metros de alto ni los cuarenta centímetros de grueso. Empieza con la corteza lisa y gris y la va agrietando con los años, hasta llenarse de poros bien visibles. La copa cierra tupida. Su hoja se divide dos veces, con las hojuelas dentadas por el borde y el eje algo alado, y las ramas nuevas vienen cubiertas de pelillo. Las flores salen en panojas y perfuman; el fruto, en cambio, huele a ajo cuando madura, y guarda una nuez durísima con cuatro o cinco semillas de color vino. Ahonda la raíz.
Las flores salen en panojas y perfuman; el fruto, en cambio, huele a ajo cuando madura, y guarda una nuez durísima con cuatro o cinco semillas color vino.
Se siembra en toda la franja tropical del planeta, tanto por adorno como por la madera que da. Su presencia en la península yucateca es reciente y creció deprisa, porque corre la idea de que ahuyenta a los insectos.
Presencia registrada Sin registro
- Campeche
- Chiapas
- Coahuila
- Durango
- Guerrero
- Hidalgo
- Jalisco
- Michoacán
- Morelos
- Nuevo León
- Oaxaca
- Puebla
- Querétaro
- Quintana Roo
- San Luis Potosí
- Sonora
- Tabasco
- Tamaulipas
- Veracruz
- Yucatán
Ninguno de los estados viene de una mención directa: se registraron a partir de colectas georreferenciadas en GBIF.
- Lesur, L. Árboles de México. Trillas. pp. 275.
- Orellana, R.; Carrillo, L.; Franco, V. (2007). Árboles recomendables para las calles de las ciudades de la península de Yucatán. Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY). pp. 56.
Última revisión: 11 de agosto de 2026