Palma del viajero
Ravenala madagascariensis
Los huecos de la base de sus hojas guardan hasta un cuarto de litro de agua cada uno.
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Aunque su porte recuerda al de una palma, esta especie está emparentada con los plátanos y las aves del paraíso; el tallo conserva, en forma de anillos, las cicatrices que dejan las hojas al caer. Estas miden 3 m de largo por 50 cm de ancho y forman un abanico enorme, y dan frutos marrones con semillas azules. El nombre de palma del viajero viene de que acumula agua en varias partes —los folíolos, las brácteas florales y, sobre todo, los huecos de la base de las hojas, capaces de guardar hasta un cuarto de litro cada uno—, un recurso al que recurría el viajero sediento. Necesita suelo arenoso o arcilloso bien drenado, sol pleno o media sombra, no soporta las heladas y se adapta bien al invernadero.
El nombre viene del agua que junta: los huecos de la base de las hojas guardan hasta un cuarto de litro cada uno, y a eso recurría el viajero sediento.
Solo crece de forma silvestre en Madagascar, su único territorio de origen. Fuera de la isla se ha convertido en una presencia habitual de los jardines tropicales de todo el planeta.
Presencia registrada Sin registro
- Yucatán
El estado no viene de una mención directa: se registró a partir de colectas georreferenciadas en GBIF.
- Lesur, L. Árboles de México. Trillas. pp. 257.
Última revisión: 1 de agosto de 2026